Intervención temprana en el autismo
La intervención temprana se refiere a las intervenciones iniciadas en los primeros años de vida — idealmente antes de los 3-4 años — para niños con autismo o en riesgo de autismo. La premisa es que la neuroplasticidad es mayor en los primeros años de vida, lo que hace que las intervenciones sean más eficaces en ese período.
Las intervenciones tempranas con mayor evidencia incluyen: el ESDM (Early Start Denver Model), el Floortime, las intervenciones mediadas por los padres, y la terapia del lenguaje temprana centrada en la comunicación funcional. La intensidad ideal es objeto de debate — las intervenciones muy intensas (40 horas semanales o más de terapia) pueden ser estresantes y no son necesariamente más eficaces que intervenciones moderadas de mejor calidad.
Importante: la intervención temprana debe tener objetivos orientados al bienestar y al funcionamiento del niño — comunicación, autonomía, calidad de vida — no a la apariencia de neurotipicidad.
💡 Ejemplo práctico
A los 18 meses, los padres de Lara notaron que dejó de balbucear y no respondía a su nombre. Con el diagnóstico de autismo a los 2 años, comenzó terapia del lenguaje, terapia ocupacional y un programa de intervención temprana ESDM en casa con sus padres durante 2 horas al día. A los 5 años, tiene comunicación verbal funcional y está incluida en una escuela regular.
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